11/12/2015

Mario Bosch, Militante por los derechos humanos, encapuchado, golpeado y amenazado

El abogado chaqueño Mario Bosch, querellante en juicios por delitos de lesa humanidad y presidente del Comité Provincial de Prevención de la Tortura, sufrió en la madrugada del miércoles un extraño robo en su casa. Dos encapuchados armados aparecieron en su pieza a las cinco de la mañana, lo esposaron como expertos, lo amordazaron, lo golpearon, se instalaron durante más de una hora y media pero llamativamente prefirieron dejar objetos de valor que estaban a la vista y no abrieron cajones con llave donde cualquiera presumiría que se guarda dinero. 
Ante de irse le advirtieron: “Vas a aprender a mirar mejor con quién te metés”.

Bosch es un histórico militante de derechos humanos, protagonista de los juicios a represores del Chaco desde fines de los 90. El comité a su cargo denuncia en forma permanente casos de violencia institucional: apremios ilegales y condiciones deficientes de detención en alcaidías, comisarías y cárceles. En septiembre advirtió que la tortura en las cárceles es un problema estructural, destacó que “en Chaco hay impunidad” y advirtió que “en los barrios con población mayoritariamente originaria el avasallamiento de derechos es realmente preocupante”.

Ayer le tocó ser víctima. Primero entró un encapuchado con pasamontañas, robusto. Bosch alcanzó a ver esposas que colgaban del pasacinto. El segundo, que en todo momento cumplió órdenes, le dio los primeros golpes. Lo esposaron con las manos atrás con un precinto de plástico, le dieron culatazos y le pidieron plata. Les dijo dónde guardaba 2500 pesos y le advirtieron “no te hagas pegar al pedo”. Bosch les indicó dónde tenía 1200 dólares. Después lo amordazaron y amenazaron con picanearlo. “Vos ya sabés lo que es eso”, dijo quien impartía órdenes. El abogado les dijo que se llevaran el auto, un reloj valioso, computadoras, pero nada de eso les interesó. Lo amenazaron con cortarle un dedo y le ataron las piernas para que no se moviera. “Vas a aprender a mirar mejor con quien te metés”, le dijo el sujeto que daba órdenes antes de irse, con la pistola en su cabeza. Bosch vinculó el robo a su actividad en los juicios a represores o en el Comité contra la Tortura. Destacó la tranquilidad de los encapuchados, su funcionamiento vertical y los objetos que no se llevaron.